Más allá de vender productos, las empresas que dejan huella son aquellas que invierten en las personas. Liverpool lleva esta idea al espacio público con una propuesta artística que refleja su compromiso con la educación, la movilidad social y el crecimiento de sus colaboradores. Una visión que conecta pasado, presente y futuro en uno de los corredores más emblemáticos de la Ciudad de México.
En el corazón de la Ciudad de México, a lo largo del icónico Paseo de la Reforma, una obra monumental invita a reconsiderar el rol que desempeñan las empresas dentro de la sociedad actual. Liverpool, reconocida como una de las corporaciones con más historia en el país, optó por formar parte de la exposición “Ruta de las Empresas” mediante una propuesta que trasciende la simple apreciación estética. Su participación en esta muestra pretende transmitir un mensaje contundente: el desarrollo sostenible de una organización surge de las personas que la conforman y de las oportunidades que se les ofrecen para crecer.
La instalación situada entre el Ángel de la Independencia y la Glorieta del Ahuehuete permanecerá accesible al público hasta el 6 de marzo y se integra en una galería al aire libre promovida por el Consejo de la Comunicación. En este entorno, múltiples compañías exhiben iniciativas que reflejan su influencia social, su cultura interna y su compromiso con el país. En el caso de Liverpool, la propuesta narrativa resalta la educación, la formación continua y la movilidad social como motores de cambio.
Una compañía que aborda el comercio desde una perspectiva completa
La participación de Liverpool en esta iniciativa responde a una concepción del negocio que ha evolucionado con el tiempo. Si bien la compañía es ampliamente reconocida por su presencia en el sector retail, su estrategia actual se apoya en una visión más amplia, donde la experiencia del cliente, la innovación y el desarrollo del talento interno son pilares inseparables.
La obra colocada en Reforma plasma de manera simbólica esta filosofía. Mediante una estructura circular, se sugiere la convergencia entre el entorno físico y el digital, una estrategia identificada como “Comercio Unificado”. Este planteamiento suprime las barreras habituales entre la tienda física y los espacios digitales, ofreciendo a los consumidores una experiencia fluida y consistente. No obstante, el mensaje trasciende la tecnología o los canales de venta y abarca también la manera en que la empresa interactúa con su propia gente.
La escultura evoca asimismo los orígenes de Liverpool en el Centro Histórico de la ciudad, punto donde su trayectoria comenzó hace más de 175 años. Esa mirada hacia el pasado se entrelaza con una proyección al porvenir, en la que la empresa se presenta como un acompañante permanente de las familias mexicanas en diversas etapas de su vida, no solo como proveedor de productos, sino también como impulsor de nuevas oportunidades.
El arte como vehículo para contar una historia empresarial
Para materializar este concepto, Liverpool colaboró con la artista Sofía Castellanos, reconocida internacionalmente por su estilo vibrante y por su capacidad para traducir ideas complejas en lenguajes visuales accesibles. Su participación no es casual: la artista ha sido distinguida como una de las creativas mexicanas más influyentes a nivel global, y su obra suele explorar temas relacionados con la identidad, la conexión humana y el cambio social.
La intervención artística en Paseo de la Reforma utiliza el color, las formas y la composición para narrar la evolución de la marca y su apuesta por el desarrollo integral. Cada elemento de la pieza está pensado para transmitir cercanía, dinamismo y transformación, valores que Liverpool busca reflejar tanto hacia el exterior como al interior de la organización.
El uso del arte en un espacio público de alta afluencia permite amplificar el mensaje. Miles de personas transitan diariamente por esta avenida, lo que convierte a la exposición en una plataforma de comunicación masiva. La obra no solo dialoga con quienes conocen la marca, sino también con quienes se detienen a observarla por primera vez, generando una reflexión sobre el rol social de las empresas en un contexto urbano y diverso.
Educación corporativa como motor de movilidad social
Uno de los pilares clave dentro del mensaje que Liverpool expone en la “Ruta de las Empresas” es su Universidad Virtual de Liverpool (UVL). Este proyecto educativo, con más de veinte años de trayectoria, se ha afianzado como un referente de formación corporativa que va más allá del adiestramiento convencional. Su propósito central consiste en brindar a los colaboradores herramientas prácticas que impulsen su desarrollo tanto personal como profesional, sin importar su nivel de partida.
La UVL ofrece una amplia variedad académica que incluye desde la formación básica hasta planes de licenciatura y maestría, junto con un Centro de Idiomas. Gracias a este enfoque integral, los colaboradores pueden no solo fortalecer sus habilidades profesionales, sino también obtener títulos oficiales que repercuten de manera directa en su calidad de vida y en las posibilidades que se les abren a futuro.
Uno de los puntos más sobresalientes del modelo es su programa de becas del 100% dirigido a colaboradores, el cual suprime las barreras económicas para acceder a la educación. Gracias a esta medida, miles de personas han logrado completar sus estudios sin enfrentar costos, impulsando la movilidad social y generando un efecto multiplicador dentro de sus familias y comunidades. Del mismo modo, la universidad ofrece apoyos relevantes al público en general, con becas que pueden llegar hasta el 75%, ampliando así el alcance de su contribución social.
Formación continua y cultura organizacional
La apuesta de Liverpool por la educación no se limita a la obtención de grados académicos. La compañía entiende la formación continua como un proceso clave para adaptarse a un entorno económico y tecnológico en constante cambio. A través de su universidad corporativa, se promueve el aprendizaje permanente, el desarrollo de habilidades digitales y el fortalecimiento del liderazgo interno.
Esta visión se integra a una cultura organizacional que valora el talento, la diversidad y la inclusión. La inversión en capacitación se traduce en equipos más preparados, mayor compromiso laboral y una relación más sólida entre la empresa y sus colaboradores. En lugar de concebir la educación como un beneficio aislado, Liverpool la posiciona como un componente estratégico de su modelo de negocio.
El enfoque también contribuye a la sostenibilidad a largo plazo. Al formar talento desde dentro, la empresa reduce la rotación, fortalece el sentido de pertenencia y asegura la continuidad de su visión. Este círculo virtuoso demuestra que el desarrollo humano y el éxito empresarial no son objetivos opuestos, sino complementarios.
Un comunicado que impulsa la responsabilidad social dentro del entorno público
La exposición “Ruta de las Empresas” convoca a 17 compañías que coinciden en un propósito común: evidenciar que detrás de cada marca hay un conjunto de personas, principios y acciones que generan impacto social. En este marco, la presencia de Liverpool sobresale al resaltar la educación como un instrumento clave de transformación.
Se estima que más de cuatro millones de personas recorrerán el corredor donde se ubican las obras durante el periodo de exhibición. Esta visibilidad convierte a la muestra en un ejercicio de transparencia y comunicación social, donde las empresas presentan su visión más allá de la publicidad tradicional. Para Liverpool, es una oportunidad de reafirmar su compromiso con el país y con el desarrollo de quienes forman parte de su historia.
El mensaje que emerge de esta iniciativa es claro: las empresas tienen la capacidad, y en muchos casos la responsabilidad, de contribuir activamente al bienestar social. Al invertir en educación, formación y movilidad social, se generan beneficios que trascienden el ámbito corporativo y se reflejan en una sociedad más preparada y con mayores oportunidades.
Proyectar el mañana apoyándose en fundamentos firmes
La trayectoria de Liverpool refleja cómo la empresa ha logrado evolucionar frente a cada transformación sin renunciar a sus principios esenciales, y desde su nacimiento en el siglo XIX hasta su firme posicionamiento como un ícono del comercio contemporáneo, la compañía ha reconocido que su verdadera fuerza proviene de las personas que la impulsan.
La pieza instalada en Paseo de la Reforma funciona como una metáfora de este recorrido. Al mismo tiempo que honra el pasado, proyecta una visión de futuro en la que la innovación, la educación y el compromiso social continúan siendo ejes centrales. No se trata solo de una intervención artística, sino de una declaración pública sobre la forma en que la empresa concibe su papel en México.
En un contexto donde la sociedad y los consumidores exigen a las marcas mayor coherencia y sentido de responsabilidad, propuestas como esta cobran un valor destacado. Exponer de forma clara y palpable cómo se genera el impacto social ayuda a afianzar la confianza y a impulsar un intercambio más profundo entre las empresas y la comunidad.
Un ejemplo cuyo alcance supera el ámbito del retail
La participación de Liverpool en la “Ruta de las Empresas” permite observar cómo una compañía del sector comercial puede ampliar su influencia más allá de la venta de productos. Al poner en el centro a la educación y al desarrollo humano, la marca plantea una narrativa distinta, donde el éxito se mide también en términos de oportunidades creadas y vidas transformadas.
Este enfoque cobra una importancia particular en un país como México, donde las oportunidades educativas continúan siendo decisivas para impulsar la movilidad social, y al poner a disposición programas formativos accesibles y bien estructurados, Liverpool ayuda a reducir desigualdades y a reforzar el tejido social desde su propio ámbito empresarial.
La exposición ubicada en Paseo de la Reforma no solo convoca a apreciar una creación artística, sino que también impulsa a pensar en las empresas necesarias para edificar un futuro más justo; dentro de ese intercambio entre arte, educación y compromiso social, Liverpool comparte una perspectiva orientada al largo plazo y al crecimiento colectivo.
De este modo, la obra situada en uno de los pasillos más concurridos de la capital pasa a ser un recordatorio de que el auténtico valor de una empresa no se reduce únicamente a sus cifras financieras, sino que también se refleja en el impacto positivo que genera en las personas y en la comunidad que la rodea.