Tesla ha aprobado un nuevo plan de remuneración para su consejero delegado, Elon Musk, valorado en aproximadamente 30.000 millones de dólares. La medida se adopta mientras continúa en curso un litigio relacionado con su anterior compensación, estimada en 55.000 millones de dólares, actualmente congelada por decisión judicial. Con este nuevo paquete, la empresa pretende asegurar la permanencia de su líder durante al menos dos años más, en un momento que considera crucial para su evolución estratégica.
El proyecto implica la distribución de 96 millones de acciones restringidas, que Musk tiene la opción de comprar a un valor especial de 23,34 dólares cada una, significativamente inferior al precio actual de la compañía, que ronda los 310 dólares. Este esquema imita las condiciones pactadas en el acuerdo de compensación de 2018, que aún no se ha llevado a cabo debido al litigio en marcha.
Condiciones del nuevo acuerdo y contexto legal
Para acceder a este nuevo paquete retributivo, Musk debe cumplir una serie de condiciones, entre las que destaca mantenerse como CEO de Tesla durante los próximos dos años o, en su defecto, ocupar un cargo de alta responsabilidad como jefe de producto u operaciones. En caso de que la justicia de Delaware falle a favor del empresario en el caso abierto por un accionista, el plan recién aprobado sería cancelado, dando paso a la ejecución del paquete anterior, de mayor valor.
Las acciones legales, iniciadas por un accionista que cuestionó la legitimidad y proporción del convenio de 2018, han influido considerablemente en las decisiones empresariales de Tesla. Como respuesta a esta controversia, la compañía trasladó su sede legal de Delaware a Texas, aunque el litigio sigue bajo la jurisdicción del estado de origen. Mientras se soluciona el desacuerdo, la administración de Tesla considera fundamental mantener a Musk liderando la empresa, en un contexto que describe como “crucial para la generación de valor a largo plazo”.
Tesla enfrenta dificultades operativas y disminución en sus resultados
La aprobación del nuevo plan de compensación se produce en un momento delicado para Tesla. Durante el segundo trimestre de 2025, la compañía registró una caída interanual del 13,5% en sus ventas globales de vehículos, con un total de 384.122 unidades comercializadas. Este descenso prolonga una tendencia negativa que se ha manifestado desde comienzos de año, afectando tanto al volumen de ventas como al rendimiento financiero de la empresa.
En ese intervalo, las ganancias netas atribuidas a Tesla disminuyeron un 16% en comparación con el año anterior, llegando a 1.172 millones de dólares. Los ingresos, por su lado, fueron de 22.496 millones de dólares, mostrando una caída del 12% en relación con el mismo trimestre del año pasado. Estos números indican una desaceleración notable de la actividad principal de la empresa.
Impacto reputacional y competencia en aumento
A los desafíos financieros se suma un entorno competitivo cada vez más exigente, especialmente en mercados clave como Europa. En esta región, las ventas de Tesla descendieron un 43,7% interanual, mientras fabricantes como BYD lograron duplicar sus entregas en el mismo periodo. La pérdida de cuota de mercado ha sido atribuida en parte a la creciente presencia de marcas asiáticas y a una percepción pública más crítica en ciertos segmentos del mercado, asociada a la exposición mediática y política de Musk.
Pese a estas circunstancias, Tesla continúa posicionándose como un actor relevante en la industria de la movilidad eléctrica y en sectores emergentes como la inteligencia artificial y la robótica. Desde la compañía se subraya que mantener a Musk al frente es estratégico para liderar esta nueva etapa de transformación tecnológica y consolidar su papel en sectores más allá del automóvil.
Visión de futuro y liderazgo en transición
Tesla considera que se encuentra en una fase de transición que puede redefinir su modelo de negocio y su posicionamiento global. La empresa aspira a evolucionar de ser un fabricante de vehículos eléctricos a convertirse en una firma tecnológica integral, con intereses clave en inteligencia artificial, automatización y soluciones energéticas sostenibles. La dirección corporativa interpreta que la continuidad del liderazgo de Musk será determinante para guiar esa transformación.
La aprobación de este nuevo plan de compensación responde, por tanto, a una estrategia de continuidad y de anticipación ante posibles resoluciones judiciales adversas. Mientras tanto, Tesla deberá afrontar los retos operativos inmediatos, estabilizar su desempeño comercial y recuperar dinamismo en mercados internacionales que se han vuelto más competitivos. La evolución de estos factores definirá el verdadero impacto de esta decisión en el rumbo de la compañía.